Especial el AVE llega a Málaga
El Trazado

Con una longitud total de 154,5 kilómetros, la línea de alta velocidad entre Córdoba y Málaga atraviesa esta dos provincias y Sevilla, y está preparada para velocidades punta de hasta 350 kilómetros por hora 

El recorrido que se inaugura el 23 de diciembre, entre Córdoba y Málaga se cubrirá en apenas 45 minutos, con una velocidad media superior a los 232 km/h. Desde el tren rápido apenas serán perceptibles esos registros y los hitos del trazado, ya que –poniendo sólo un dato claro de referencia– el AVE surcará cada kilómetro del corredor en unos 15 segundos.

La construcción de este nuevo pasillo ferroviario se dividió en 22 tramos, y su puesta en servicio en dos. El primero, entre Almodóvar del Río (punto de conexión con el eje AVE entre Sevilla y Córdoba, en servicio desde 1992) y la estación de Antequera-Santa Ana, se abrió hace ahora un año y se caracteriza por discurrir por terrenos llanos. Se trata de la parte menos compleja del proyecto, mucho más fácil que el resto: el recorrido entre Antequera y Málaga capital. En ese trayecto de 55 kilómetros se encuentran la mayoría de los grandes viaductos del corredor (hay un total de 35) y diez de los once túneles.

Viaducto de las Piedras
Viaducto de las Piedras

Aunque las diferencias en las velocidades máximas y medias serán imperceptibles para el viajero, que mantendrá en todo momento niveles máximos de confort, será en la primera parte del recorrido donde el tren alcanzará los mayores registros.

Desde Almodóvar del Río, a 14 kilómetros de Córdoba, y mediante un aparato de vía (desvío), el pasillo AVE arranca en el punto kilométrico 358,100 de la actual doble vía de alta velocidad Madrid-Sevilla. El tren gira a 220 km/h. y enfila la nueva línea, que está dotada con vía doble de ancho internacional (UIC) de 1.435 milímetros y conecta Córdoba y Málaga con 169 kilómetros de trayecto, frente a los 195 kilómetros de la vía actual que comunica en ancho nacional ambas poblaciones. Ésta seguirá prestando servicio para trenes de mercancías y los cercanías de la línea Málaga-Álora.

Antes de llegar a la primera estación del recorrido, Puente Genil-Herrera, el AVE circulará por casi  50 kilómetros en los que destacan las dos estructuras (‘saltos de carnero’) sobre las líneas AVE y convencional Sevilla-Madrid de 827 y 728 metros de longitud, respectivamente. También son puntos clave los viaductos que salvan los ríos Guadalquivir (860 metros) y Genil, este último el más largo de la línea con 1.393 metros y una altura máxima de 31 metros.

El trazado es apacible, avanza entre grandes taludes como los de Santaella, en los que se ejecutaron espectaculares obras de drenaje. El tren ha pasado ya por Guadalcázar, La Carlota, Écija, Santaella y Estepa, en un cruce constante por la frontera entre Córdoba y Sevilla. El AVE hace un alto en la estación de Puente Genil-Herrera, de llamativo diseño y que ha sido levantada en el límite entre ambos municipios, y reanuda su marcha hacia Antequera, pasando por Casariche, Lora de Estepa, La Roda de Andalucía, Alameda –ya en la provincia de Málaga– Humilladero y Fuente de Piedra.

En todo momento, las vías del AVE Córdoba-Málaga –que descansan sobre una plataforma de 14 metros de anchura– se curvan en unos radios suaves, para permitir la circulación a altas velocidades. El radio mínimo normal de este ramal es de 7.250 metros, con un peralte máximo de 140 milímetros y una pendiente máxima de sólo 27 milésimas.

El tren rápido llega enseguida a la segunda terminal, Antequera-Santa Ana, también de nueva construcción. Se acerca la parte más compleja del trazado, la que no pudieron afrontar los pioneros del ferrocarril en 1867, cuando consturyeron la primera línea entre Córdoba y Málaga. Entonces, se recurrió al camino con menor dificultad, por el desfiladero de Los Gaitanes, aunque con más curvas y nulas posibilidades de alcanzar velocidades superiores a los 70 km/h.

Antes de llegar a Málaga, al AVE sólo le queda abandonar el inmenso término municipal de Antequera y atravesar los de Álora, Pizarra y Cártama, pero esos 55 kilómetros de orografía tortuosa transcurren en una sucesión de túneles y viaductos. Hasta aquí, el AVE sólo ha pasado por el falso túnel de Humilladero (275 metros). Hasta la capital, quedan diez más, que suman más de 28 kilómetros

La boca Norte del túnel de Gobantes, de casi 1.800 metros, engulle al tren durante menos de un minuto. El próximo paso subterráneo, el de la Sierra de Abdalajís no sólo es el único del trazado con dos tubos, uno para cada sentido, sino que se convierte con sus 7.300 metros de longitud en el más largo camino de hierro bajo tierra de Andalucía y en el quinto de España.

Aún quedan platos fuertes para los amantes de la ingeniería, por más que desde los vagones, comodamente sentados en sus butacas, nadie pueda apreciar en su magnitud la espectacularidad de esta parte del recorrido. Los túneles de Álora (854 m.), Espartal (2.002 m.), Tevilla (957 m.), Gibralmora (3.217 m.) y Cártama (2.424 m.) van pasando raudos, en una sucesión de sombras fugaces entre las que se intercalan tres hitos de la línea de alta velocidad.

Se trata del viaducto sobre el arroyo de las Piedras, que durante 1.200 metros eleva al AVE hasta casi 100 metros sobre el suelo, y de otras dos estructuras que salvan los arroyos Espinazo (870 metros) y Jévar, de 837 metros. Este largo puente de 1.700 metros construido por Sando –en realidad son dos, aunque están enlazados por un talud y una estructura de transición de 35 metros– se alza a 50 metros, y se ha convertido en un elemento más del paisaje de Álora.

La línea cae suavemente hacia el valle del Guadalhorce. Discurre por Pizarra, en paralelo al antiguo trazado del tren, entre campos de frutales, y siempre con pantallas antisónicas en su cruce con núcleos de población como los de Cártama. El convoy llega al antiguo poblado ferroviario de Los Prados, que hoy recupera su origen con el relanzamiento de sus talleres, y en pocos segundos entra, ya frenando, en el último tramo: el soterramiento de casi dos kilómetros de las vías. El AVE está en Málaga. 

Los tramos, uno a uno


  1. Almodóvar del Río-Guadalcázar: 6.340 metros
  2. Guadalcázar-Fuente Palmera: 8.450 metros.
  3. Fuente Palmera-Santaella: 21.510 metros.
  4. Santaella-Puente Genil: 12.780 metros.
  5. Puente Genil-Herrera: 10.150 metros.
  6. Herrera-La Roda de Andalucía: 16.560 metros.
  7. La Roda-Fuente de Piedra: 13.240 metros.
  8. Fuente de Piedra-Antequera: 8.400 metros.
  9. Antequera-Estación de Bobadilla: 2.600 metros.
  10. Estación de Bobadilla-Boca Norte túnel de Gobantes: 5.400 metros.
  11. Túnel de Gobantes: 2.200 m.
  12. Gobantes-Túnel Abdalajís Este: 8.970 metros.
  13. Gobantes-Túnel Abdalajís Oeste: 8.970 metros.
  14. Túnel de Abdalajís-Álora-Viaducto del arroyo de Las Piedras: 3.980 metros.
  15. Viaducto del arroyo de las Piedras-viaducto de los arroyos Espinazo y Jévar: 3.370 m.
  16. Álora-Cártama-túneles de Álora y Espartal: 3.620 metros.
  17. Álora-Cártama-túneles de Tevilla y Gibralmora: 4.450 m.
  18. Álora-Cártama-túnel de Cártama: 3.020 metros.
  19. Cártama-Los Remedios: 5.000 metros.
  20. Los Remedios-Los Prados: 8.300 metros.
  21. Los Prados-Arroyo de Las Cañas: 3.246 metros.
  22. Integración del ferrocarril en Málaga: 3.029 metros

 

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